inicio mail me!

ProblemaMio.Com

Todo lo que está entre parentesis, se puede eliminar.

Gol

Esparta 300F.C. El más grande, donde solo unos pocos podian jugar. 300 es un numero reducido en una guerra. 300 es mi equipo.
Estabamos con los muchachos en la camioneta de Juan, el preparador del equipo, rumbo al aeropuerto, para tomarnos el charter a Chile, tramitar el alojamiento, y recibir a los demás miembros del equipo.
Viajamos separados para estudiar el terreno donde dariamos nuestra primer batalla final.
30 personas viajaban en la delegación de Esparta 300F.C. entre jugadores, dirigentes e hinchas, todos con un solo objetivo, salir campeones.
La temporada habia sido dura, habiamos perdido algunos puntos al comienzo de la misma, el viejo D.T. se retiró con problemas al corazón, demasiada presión, pero desde la llegada de Leon Gardone las cosas habian cambiado, el D.T. nuevo, venia con nuevas propuestas, pero la más importante, era la del amor propio, la de defender nuestros colores con nuestra vida.

Concentración
Alquilamos los servicios de un hotel country en Chile, donde podiamos entrenar tranquilos lejos del ruido de la ciudad y los medios de prensa. La concentración fue diferente a todas, esta vez no habian distracciones, Leon nos daba charlas constantemente, ”…es que jugabamos contra un equipo fuerte, invicto en su torneo local, invicto en el torneo sudamericano, e invicto en el torneo mundial, hasta ahora.
Deportivo Persa debia ser visto con lentes de sol, tantas estrellas encandilaban al rival, exigían ser enfrentados con temor y respeto, su forma de juego era estratégica y fuerte, pero nunca habian jugado contra nosotros”.
Esas eran entre otras, las palabras de Leon, palabras de aliento, levantaba al rival, mostraba sus virtudes, los enaltecia tanto que parecian imposibles de vencer, pero cuando menos lo esperabas, te decia por que tenias que ganar, por que debias ganar, por que ”…Por que acá se ve quien es más hombre, y más hombre somos nosotros, por que vamos a salir a jugarles sin respeto, sin temor, les vamos a bofetear la cara a pura sangre y corazón, ¿por que?, por que podemos, por que somos 300.”
Muy concentrados, en nuestro ambiente, al otro dia llegaba el momento del partido, jugar de visitante a la primera era una a favor, hacer un gol significaba contar 2 en el resultado final. Nuestro golero estaba imbatido, más de 1300 minutos, pero mañana se jugaria el todo por el todo, demostraria, y ahora si, si es más hombre.

Previa
El dia estaba gris, cielo encapotado, el sol solamente se reflejaba en las nubes, la luz apenas aparecia, el dia estaba gris, hoy era la final.
Me desperté, apronté el mate, caminé tranquilo por el predio del country, sentí la brisa del viento pegarme en la cara, era un viento fresco, ideal para el dia de calor que hacia, 8:00 AM y parecian las 3 de la tarde, pero esta brisa cambiaba las cosas, era una sudestada, limpiando el cielo nublado, como mostrando que entre tanta oscuridad e incertidumbre, ver el sol era posible, el esplin nos habia llegado, la confianza depositada por Leon en nosotros, me llegaba, hoy soy el mejor del mundo. Hoy salgo a ganar, hoy, hoy no queda Persa vivo, hoy, comenzamos a salir campeones.

Partido
Eramos 11 guerreros vestidos con nuestras armaduras, teniamos el saque, miramos al rival, no guiñamos, no titubeamos, no nos asustan, son 11, nosotros somos 11, hemos estado en peores situaciones, nos conocemos todos, somos más.
El partido pasaba de ida y vuelta, 2 ataques de ellos y 2 ataques nuestros, la pelota quedaba dividida y solo el más fuerte se atrevia a ir a buscarla, dejar un espacio significaba perder, un error era tirar por la borda los ultimos 6 meses de competencia, la plantación se inundaría y la cosecha, no habría tal. Habia que ser Fuertes.
Empate en 0 en los ultimos 15 minutos del primer tiempo, tiro libre para Persa en la mitad de la cancha, el mejor tirador suyo, Gustavo Veneno, tomaba la carrera, cuando se acercó a mi posición, me encargué de que supiera contra quien se enfrentaba, ”Nosotros sabemos quien sos, y sabemos que estás asustado, sabemos que tu rodilla es tu vida, y sabemos romperla”. Veneno me respondió: ”Mi rodilla es mia y de nadie más, ahora… sacala” y rapidamente realizó el tiro libre. La pelota avanza rapidamente dando giros sobre su eje en el aire y da un efecto hacia la izquierda, parece que va al arco, es gol, es gol, es grande como el arco, es Rodrigo, sigue invicto.
Nuestro defensa más fuerte, toma en alma propia mis palabras, y al siguiente ataque de Persa, le propina una contundente plancha en la rodilla a Gustavo Veneno, está tirado, está quebrado, Roja, cambio.
El juez chifla y el primer tiempo se termina, entramos al vestuario sin dar una sola palabra al rival, nos miramos entre nosotros y entendimos perfecto el mensaje, estabamos ganando 0-0.

En el vestuario León nos dio palabras de aliento, nos marcó las jugadas de pizarrón y nos hizo ver los defectos del rival. Pero…¿por que darnos los defectos en ese momento, a 45 minutos del final, y no antes?. La respuesta es clara, no nos hizo sentir más fuertes por lo que ellos tienen mal y nosotros bien, nos hizo sentir más fuertes por que realmente lo somos
”… por que ellos serán los mejores, pero nosotros estamos juntos, somos un equipo que corre y empuja, todos juntos hacia el mismo lado, somos una unidad que cuando ataca es debido temerle, sus pases con llegada son venenosas granadas al corazón del equipo rival, nuestros tiros lejanos son espinozas enredaderas que en el aire, crean un tornado y trazan un surco unico entre el punto de partida y el de llegada, la red, el gol, somos una unidad que en defensa funcionamos como unidad y no como personas, cada uno tiene un rival asignado, pero ayudará a su compañero de al lado con la vida.”
Eso era lo que habia hecho Manuel, el defensa más fuerte que teniamos, se transformó en kamikaze para enviarle un mensaje, directamente al rival, somos locales otra vez.

Salimos a la cancha con sed de gol, eramos 10, ellos 11, eramos más.
Sacaron y robamos el balón, avanzamos a su campo y estuvimos 10 minutos ametrallando con artilleria aerea pesada su area debil, su golero parecia una araña, evitaba los tiros como si fueran moscas. El partido debia cambiar, debia abrirse, no se podia seguir buscando por el aire, ahora habia que avanzar por tierra. 10 minutos más en su area nos hicieron creer que el partido terminaría 0-0, amagues y filigranas maravillosas que al llegar frente al golero parecian simples intentos de nada, nuestras mejores piernas parecían inutiles ante su guardameta y sus 4 defensores. Ellos estaban cansados, nosotros no.
El partido era igualado, ellos atacaron, 3 pases, 4 pases, 1 centro, 2 pases, un tiro, no lograbamos conseguir la pelota, nos tuvieron 15 minutos encerrados en nuestra cancha desviando balones y defendiendo con uñas, dientes y corazón nuestra porteria.
35 Minutos de partido y todo estaba igual que antes, Paulo, nuestro medio, fouléa a su delantero centro, Obermaher, un sagaz jugador, exquisita tecnica jamás vista, goleador de goleadores, la 2da mejor pierna tiradora del equipo, ahora tenia un tiro al borde del area. Armamos una doble barrera dejando sueltos a sus jugadores, teniamos un plan, si tiraba al arco, debia pasar los dos muros humanos, dificil, de hacerlo quedaba el golero, que también era una dificil prueba de superar, pero si decidía pasar el balón y que otro definiera, nuestros muros se abririan, y en un abrir y cerra de ojos estariamos en nuestras posiciones defendiendo el arco como debiamos, con la vida.
Tiro al arco, directo, va a entrar, pero está Rodrigo, hace un escorpión en diagonal y despeja el balón al medio de la cancha, corremos 2 delanteros y yo, tomo el balón y avanzo, Minuto 44, no hay orsai, somos 3 contra 4, dejo a uno, engancho para el medio de la cancha, y tengo a un defensor siguiendome, mis dos delanteros sobre las esquinas del area piden el balón, estan marcados, estoy llegando al area, veo a Nicolás libre y cuando voy a dar el pase, siento un sablazo pegar en mi pantorrilla, no me puedo caer, el rival se cae, somos 3 contra 2, la jugada se tiene que terminar, el juez me mira perplejo, la patada habria tirado a cualquiera, pero nosotros, los jugadores de 300, no somos cualquieras, somos campeones. Nicolás con el balón penetra en el area, deja a uno atrás, queda el golero y un defensa que está cubriendo a nuestro otro delantero, inmediatamente corro y paso por atrás del delantero, el defensa no se da cuenta, mi compañero si, no me vio, pero lo sabe, Nicolás levanta un centro directo a la cabeza, la pelota viene para Martín, la está esperando, saltan los dos, Martín baja la cabeza, la pelota pasa, la pelota viene para mi, hay que saltar.
El golero y yo. El cielo se vuelve a nublar, todo vuelve a ser gris, la unica luz que hay ya no es más la que refleja la luna, ahora son las luces del campo de batalla, 89 Minutos de espera para poder encontrarnos, detuviste todas las pelotas, todas las filigranas eran simples para ti, los mejores dibujos en el aire eran facilmente borrados por tus manos invencibles, hasta ahora, vos estás solo, tus compañeros están atrás, yo no, nosotros somos 11, ni filigranas ni dibujos, pestaneó, me miró, irónica la vida, chilena. Caigo al suelo, me levanto, estoy ensordecido, un ruido, un grito ensordecedor, dicen que hay un segundo antes de morir, donde todos nuestros recuerdos pasan delante de nuestros ojos, en ese segundo, y solo en ese, es donde podemos salvarnos, donde la muerte pasa a ser una anecdota y nos volvemos inmortales, mis oidos vuelven en si, ahora entiendo, el ruido es una palabra, es Gol.
Esparta 300 FC 1
Deportivo Persa 0

Last 5 posts by [Na!]

No comments yet »

Your comment

HTML-Tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>